Cómo Afrontar la Presión de un Grupo

Como seguro que muchas y muchos imagináis o sabéis, en el número de teléfono 116.111 que atendemos tenemos que aguantar, diariamente, un montón de bromas realizadas por los adolescentes. La mayor parte de esas vaciladas o tomaduras de pelo telefónicas, las realizan en grupo y, casi siempre, notamos como uno o dos llevan la voz cantante y proponen bromas cada vez más pesadas, cada vez más brutas. Luego están los que dicen que sí a todo y les ríen las gracias a los cabecillas y otros que se cortan más. Éso lo notamos porque, cuando les pasan el teléfono (“ahora te toca a ti tío, dile que…“) se niegan débilmente, como queriendo decir NO, pero sin fuerzas.

Cuando se dan este tipo de anécdotas, nos acordamos de muchas situaciones vividas: ”yo no quería, pero me obligaron”…, “es que no puedo decirles que no, igual dejan de ser mis amigos…”, o “da palo llevarles la contraria, no vaya a ser que piensen que soy un/a rajado/a…”.

Es normal, a ciertas edades, en las que la fuerza del carácter aún no está forjada, ceder y dejarse llevar por las personas que lideran el grupo. Pero es necesario aprender a decir NO, con asertividad, defender nuestros derechos sin pisar los de los demás. Aunque no parece tarea fácil la verdad es que es cuestión de práctica y cuando la primera vez te sale bien y dices un NO que se ve claro e irrevocable y te lo respetan, los demás son muchísimo más fáciles.

Por eso, hay varias técnicas que les ayudarán a ganar en seguridad.

Me gusta la de sencillamente di “NO”. “No, gracias, yo no tomo eso…”. A veces no saben que tienen derecho a decir NO.

Buscar excusas.“En estos momentos no puedo porque…”, que tan bien lo hacen con sus padres y madres y luego en el grupo de iguales…

Hacerse el despistado/a, y cambiar de tema, buscar alternativas. “Yo creo que sería mejor hacer…”. Utilizar el humor, o devolvérsela: “Hazlo tú si tantas ventajas tiene, pero a mí déjame en paz”.

Y hay dos posibilidades más, una es marcharse, que vean no se andan con bromas y otra muy sencilla y valiente, que digan lo que piensan. “Pues mira, lo que pienso sinceramente de todo esto es que…”.

Hay muchas más cosas que se pueden hacer, pero podéis ensayar estas primeras con vuestros hijos e hijas y luego ir creando nuevas maneras cada cual a su estilo.

Por cierto, estas técnicas sirven para todas las edades… ¿Qué os parecen?, ¿aportariais algún otro consejo al respecto?

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