El Teléfono Zeuk Esan ¿Qué es?

Saludos a todas las personas que nos seguís en este blog.

Tras un largo parón debido a causas técnicas ajenas a nuestra voluntad (¡qué ganas teníamos de decir esto!) ¡¡¡Por fín estamos de vuelta!!!

Muchas personas habéis preguntado qué ocurría, a qué se debía este silencio y si seguía activo el servicio.

Ataque informático, no funcionaban los blogs, y sí, el servicio sigue activo.

Sí, en respuesta a algunas preguntas, seguiremos en activo y haciendo lo de siempre. ¿Que qué es lo de siempre? Os lo explicamos.

Zeuk Esan, es el Teléfono de Ayuda a la Infancia y a la Adolescencia del Gobierno Vasco, también llamado, Teléfono del Menor. Nació en la confluencia de varias circunstancias.

Por una parte, en respuesta al artículo 42 de la ley 3/2005, de 18 de febrero, de Atención y Protección a la Infancia y a la Adolescencia, que cita como una de las obligaciones legales, el derecho del menor a acceder a servicios de información gratuitos de contacto telefónico o electrónico.

Por otra parte, a consecuencia del Dictamen de la Comisión de Asuntos Sociales del Parlamento Europeo, que en 2010  instó a todos los países miembros de la Unión a poner en funcionamiento el 116111 como teléfono armonizado para la Unión Europea en temática infanto-juvenil.

Así comenzó el 5 de octubre del 2010 la andadura de este servicio con sus diferentes espacios de comunicación: la atención telefónica en el 116 111, la web de Zeuk Esan, las RRSS, el canal de YouTube, Zeuk Esan Aldizkaria  y un blog para personas adultas y otro para menores de edad, con la oportunidad abierta para quien lo desee de participación en ambos.

Junto a ello, nos encontramos el equipo de profesionales de la psicología y la educación social que orquestamos estas herramientas.

A través del 116 111, atendemos el amplio abanico de cuestiones que se nos plantean Estos temas, de lo más variado, giran principalmente en torno al acoso escolar, a las dificultades de relación entre iguales, o los que se dan en la familia. También están las cuestiones afectivo-sexuales, los problemas de autoestima, de soledad, entre otras.

A veces hay gran sufrimiento, otras, mucha necesidad de compartir, de sentir que alguien les está escuchando al otro lado. También nos hemos encontrado con gran satisfacción por la superación de miedos o de dificultades y con muestras de agradecimiento por nuestra labor.

Tal y como señalábamos arriba, los blogs son un espacio abierto a la participación de quien quiera, en donde publicamos vuestras historias, con vuestro permiso, cambiando datos para preservar la confidencialidad y el anonimato. Otras veces, compartimos alguna reflexión, vuestra o propia; que lo que aquí escuchamos da para pensar mucho.

Recordad que tanto el 11611 como los blogs, son vuestro espacio. Si tenéis alguna consulta, ¡¡no dudéis en llamar al 116111!!

 

 

 

 

Adolescentes

Tribus adolescentes
Tribus adolescentes

 

¿Quién son los/as adolescentes?
Ni niños/as ni personas adultas en medio de una nada confusa y ambigua. La edad de inicio estaría alrededor de 9-12 años, variando según el/la niño/a y el sexo. Y suele durar alrededor de 10 años, también en función de la sociedad en que se encuentre. Por ejemplo en algunas tribus, el paso de la infancia al adulto se hace de golpe, no hay un período de paso como el de adolescencia.

¿Los/as adolescentes son conflictivos?
Tal vez sí, pero también es cierto que estudios muy recientes contradicen la idea de que la tensión y el malestar psíquico sean una parte normal y necesaria de la adolescencia. No tendría que ocurrir que los adolescentes, por el hecho de serlo, sean conflictivos. Los/as adolescentes que atraviesan por conflictos serios y crisis de identidad, necesitan ayuda por estos problemas, no por pasar por un período de crecimiento determinado. Como período de crecimiento es diferente a otro.

¿Adolescentes, rebeldes o amigos?
Es un poco como una caricatura de la adolescencia: un grupo de amigos/as inconformistas y que se rebelan contra casi todo.

El/la adolescente, que ya no es un niño ni una niña, va construyendo poco a poco lo que al final será un adulto, con una identidad propia y formada y la necesaria autonomía personal. Para llegar a esto, los jóvenes empiezan a pensar en criterios propios, a ensayar conductas diferentes y a querer hacerlas valer delante de la familia. Los padres y madres empiezan a tener miedo del ansia de libertad de estos hijos e hijas, de sus discrepancias, de los enfrentamientos casi diarios, de la oposición sistemática.

No son unos niños pero los padres siguen estando preocupados por ellos como antes, cuando eran unos niños. La obediencia que el hijo tenía cuando era niño ahora es imposible y le resulta a él mismo molesta e insoportable. La niña a la que le gustaba ir con los padres ahora quiere ir con su grupo de amigos. Y los padres pueden no entenderlo a la primera, porque es difícil para las madres y padres percatarse que las hijas e hijos se hacen mayores.
Y de aquí que empiecen las disputas familiares, donde el adolescente estirará hacia fuera y la familia hacia adentro. Él, queriendo defender el que piensa que son sus derechos y los padres queriendo imponer su autoridad.

¿Es negativa esta rebeldía de los adolescentes?
Habría que preguntarse antes que nada qué personas queremos que sean nuestros hijos/as de adultos: unas personas que digan sí a todo, que no sepan defender sus intereses, que sean sumisas en sus relaciones interpersonales, o unos adultos que sepan defender sus opiniones y que digan lo que quieren y sienten e intenten conseguir lo que desean? Las madres y padres estamos ayudando a los nuestros hijos a crecer, y crecer quiere decir hacerse personas adultas.

Es por eso que si los/as adolescentes están aprendiendo a ser adultos, es normal que vayan ensayando conductas de adulto, de autonomía y de independencia, en una actitud alejada del conformismo. Serán inconformistas y rebeldes e irán aprendiendo a ser mayores.

Un/a joven incapaz de dar la cara ante nadie, de defender lo que piensa, de hacer valer sus derechos, supone un problema más grave que un/a joven inconformista y rebelde. Los padres debemos saber discernir entre aquellas conductas infantiles de aquellas otros de inconformismo adolescente. Y sus actitudes agresivas, insolentes y descaradas no deberíamos tomarlas como ofensas imperdonables, sino como errores en su sistema de aprender a ser adultos en libertad.

A veces los padres toman mal estas actitudes, porque sus hijos e hijas adolescentes les hacen ver las contradicciones entre lo que los mismos padres dicen que hay que hacer y el que ellos hacen. Porque en estas edades también son idealistas y desinteresados, siendo un buen momento por iniciar actividades solidarías, de ayuda o acodamiento a actividades sociales. Continuar leyendo «Adolescentes»

Una txapa sobre drogas

teens

A la hora de tratar el tema de las drogas con nuestros hijos e hijas es bueno que, como madres y padres, nos sentemos y afrontemos nuestros propios miedos, que asumamos nuestra responsabilidad y, desde ahí, tratemos de informar, orientar, eliminar las creencias erróneas y alertar acerca de los peligros del consumo de drogas. Es nuestra responsabilidad y nuestro deber hablar con ellos y ellas. Haciéndolo es más fácil minimizar los riesgos asociados a estos consumos. Por ello, desde Zeuk Esan, te animamos a que nos llames al 116.111 para obtener información y orientación sobre cómo hacerlo.

De momento, os dejamos a continuación la recreación de una “charla” entre dos chavales de 16 años. Entendiendo la forma y los códigos que ellos y ellas manejan, nos será más fácil sentarnos a soltarles una txapa sobre las drogas.

Sara: ¡¿Otro porro?! ¿Pero qué haces tío? ¡Te vas a quedar “atontao”!

Dani: ¿Qué dices tía? A mí no me afecta… La peña que está atontada es porque viene así de serie o les afecta más… A mí me ayuda a relajarme y ver de diferente forma las movidas… Anda que no fuma gente y no pasa nada…

Sara: No, ¡qué va! Que se quedan paraos, muchos no hablan y, si lo hacen, dicen tonterías… Se les olvida de qué estaban hablando, piensan cosas raras y no me digas que no, porque todos empezasteis con un porrito y ahora mira, estáis todo el día fumaos… Por cierto, ya dicho sea de paso, esa mierda que te metiste el fin de semana, te puso gilipollas estabas de mala leche todo el rato, súper agresivo, ibas de guay, me daba entre pena y vergüenza verte, casi me metes en un jaleo y encima la pagaste conmigo…

Dani: Ya estamos… No es por lo que me metí. Esos tíos llevaban mirándome mal toda la noche, no tengo porque aguantar eso, me cabreé y punto.

Sara: ¿No piensas dejarlo?

Dani: ¡A ver! Que sólo lo hago los fines de semana…

Sara: El otro día hable con mi madre de este tema y me contó que en su cuadrilla muchos han fumado porros y se han metido de todo, que los que empiezan normalmente prueban cosas nuevas y van escalando y eso es peligroso. Muchos de los que eran sus amigos se han ido alejando y quedando solos por verse diferentes debido a sus paranoias, otros han acabado deprimidos o con un montón de ansiedad, dejaron de estudiar y fueron a por dinero fácil. Encima, que sepas que siguen metiéndose “sólo” los fines de semana con 40 y pico años, lo que no significa que no estén enganchados… Y otros no tuvieron tanta suerte y murieron, no te pienses que les hizo falta heroína, uno con una simple raya de no sé qué, ahí se quedó… Y otro medio cuerpo paralizado… Por no contar toda la cantidad de achaques que les pegan, están de todo menos sanos…

Dani: Fijo que tu madre exageró para que no te dé por ahí. ¡No hagas que me emparanoie, eh! Yo no me metido contigo…

Sara: No exagero ni me meto contigo, si te jode que te hable tan clarito te jodes… ¿A ti no te hablan de eso o qué?

Dani: No yo creo que están mejor así, que piensan que, si me hablan de esto, me va dar por probar. Para mí que de los ojos que llevo a casa tienen que darse cuenta pero pasan, y de lo “otro” ni enterarse, ya me preocupo yo de esconderlo bien todo… ¡Además que no me rayes te estoy diciendo! Yo no estoy enganchado a nada tía: hago deporte y la poca mierda que me meto la sudo en el fútbol… Cuántos famosos lo hacen y míralos… Tu madre sólo te ha hablado de los cuatro tiraos que andan por la calle… Deja de darme la chapa porque al final voy a pasar de quedar contigo, todo el día con lo mismo…

¿Existe la adicción a videojuegos?

 

Cada vez más, se habla de nuevas adicciones, si bien es cierto que en el último congreso al que acudimos “Drogas: Riesgos y Diversión” el catedrático Domingo Comas Arnau explicó su teoría sobre que no existen adicciones nuevas, sino que varían los  síntomas del mismo problema que ya existía.

Lo que está claro, es que hay nuevas maneras de jugar, de relacionarse y de estar ante una pantalla de ordenador. Nos llaman los padres y madres preocupados, explicándonos que “algo malo les ocurre a sus hijos e hijas”, que “no salen de casa, de la habitación”, de “la maldita pantalla del ordenador”, o bien, que no saben si es para preocuparse o no, porque “como todos los demás hacen lo mismo…” .

Hablamos de las nuevas Tecnologías de Información y Comunicación (TICs), de las Redes Sociales, los Videojuegos e Internet. Así, todo mezclado en le mismo saco. Hay gente que las demoniza y muchísimas personas que las defienden. A mí me vienen  a la mente las palabras…”depende del uso que hagamos de ellas…” , o del abuso.

Hay dolor en los padres que nos llaman y sufrimiento por parte de  los menores con dificultades para relacionarse con sus iguales, o con dificultades para manejar sus emociones por lo que se esconden en una actividad que les abstrae y les impide reflexionar sobre lo que les ocurre….  Y eso es muy real. Pero también es cierto que hay mucho alarmismo y se buscan etiquetas o culpables para liberar la tensión que nos provoca el no saber qué les ocurre.

Hay conductas que ya nos ponen sobre aviso. Lo cual no implica que haya un gran problema, sino que debemos intervenir ante esas señales de alarma. Y cito algunos  síntomas de uso abusivo :

-Tener una sensación de bienestar o de euforia mientras se está en el ordenador.

-Incapacidad para suspender la actividad y ansiedad durante las pausas en sus sesiones.

-Robar cada vez más tiempo al sueño, al trabajo, a la familia y a los amigos para el ordenador.

-Sentirse vacío, deprimido, irritable cuando no se está conectado a la red.

-Mentir a la familia y al jefe acerca de las páginas visitadas en internet.

-Ojos secos, dolores de cabeza y de espalda.

-Comer irregularmente o saltarse comidas con tal de no separarse del ordenador.

-Falta de atención a la higiene personal.

-Perturbaciones en el sueño, cambios de rutina en el sueño.

Para no llegar a estos extremos es importante la educación en hábitos saludables: limitar el tiempo de utilización del ordenador desde pequeños, de tal manera que sepan que es un instrumento nada más y que no es una obligación, sino una opción.

 

 

Encuentro para Madres y Padres con Hijas e Hijos Mayores de 14 años

Hoy escribimos para presentaros una interesante iniciativa que va a poner en marcha la fundación catalana Igenus junto con la entidad vitoriana Ai Laket!! destinada a madres y padres nacidos entre el año 50 y 70, con hijos e hijas de 14 a 30 años y que cuando eran más jóvenes salían de fiesta. El objetivo: sentarse alrededor de una taza de café y reflexionar y charlar sobre cómo abordar el tema de la prevención de drogodependencias, con nuestros hij@s, una vez se acercan a la adolescencia…

La cita tendrá lugar el próximo 30 de junio en una de las salas del centro cívico ALDABE de Vitoria-Gasteiz. La metodología de este encuentro se desarrollará mediante una reunión de 7 u 8 personas en las que el moderardor expone diferentes temas, y los asistentes hablan dando su opinión. Algo así como si se tratase de una tertulia de sobremesa, en la que cada una y cada uno da su opinión. Es decir, hablan los participantes no el moderador.

Además a todas las personas que asistan a esta actividad, se les gratificará con 40 € ticket regalo (no en metálico) que se pueden canjear en la mayoría de marcas “grandes”, además de un libro del equipo de investigación (sobre adolescentes o sobre mujeres )

Si queréis más información sobre este encuentro, os aconsejamos echéis un vistazo a este link o, si queréis, nos podéis llamar al 116.111, si bien este servicio no tiene ningún tipo de vinculación con este acto.

Desde aquí, sólo nos queda aplaudir este tipo de iniciativas, en las que se pone en valor la comunicación como herramienta fundamental en la prevención de consumos de riesgo entre nuestras hijas e hijos.