Del amor al odio o como fastidiar la vida a hijos e hijas

 

Saludos desde nuestro blog.
Aquí en Zeuk Esan, recibimos muchos tipos de llamadas que nos plantean gran diversidad de cuestiones. Trabajamos a través de la escucha, entender qué es lo que nos plantean e intentar ayudar a que, quien nos llame, encuentre un alivio, una solución, un espacio para reflexionar y a veces acompañamos en la toma de decisiones. Informamos, orientamos, asesoramos, pero no tenemos varita mágica.

Todas las personas del equipo que formamos Zeuk Esan, a lo largo de estos ocho años de andadura, hemos escuchado cantidad de historias, preocupaciones, dudas, duelos, alegrías y agradecimientos. Hay que estar preparado para todo, somos profesionales.
Tantos años escuchando, y ahora, personalmente, quiero que se me escuche a mí. Quiero aprovechar este blog desde el que intentamos acompañar y responder a situaciones que nos planteáis, pero ahora pido yo la palabra. Y pregunto, ¿cómo dos personas que se amaron tanto, que consensuaron unir sus vidas y sellar ese pacto de amor con uno o varias criaturas, cómo pueden pasar de aquel amor a profesarse un rencor tan profundo que destrocen a sus descendientes en lo más profundo de su alma, en lo más temprano de su personalidad, sólo para dañar al ex? Continuar leyendo “Del amor al odio o como fastidiar la vida a hijos e hijas”

Mi padre es un Hooligan

Este fin de semana fui a ver al hijo de unos amigos a un partido de hockey sobre ruedas. ¡¡¡Qué experiencia más “educativa”!!!

Los padres y madres pidiéndoles a sus hijos que metieran los sticks al contrincante por “no sé dónde”. Un horror. Yo no daba crédito. Sabía que el deporte escolar tenía ciertos aspectos bastante tristes, pero verlo en vivo, directo y a lo grande, me sobrecogió.

Hoy encuentro en un periódico un artículo muy interesante al respecto. Os incluyo el enlace para que podáis leer el artículo entero. No tiene desperdicio: “mi padre es un hooligan”.

La Federación de Fútbol de Murcia emprendió hace dos años una investigación para medir la violencia verbal en categorías infantiles, concluyendo que: “los padres causan el 80% de los altercados en el fútbol base. Psicólogos, árbitros y deportistas piden acabar ya con la violencia”.

Un ejemplo en el extremo de lo negativo fue un árbitro noqueado en el suelo por un padre, cuando los chavales se habían portado divinamente; en el lado de lo ejemplar, un chaval de 15 diciéndole a sus furibundos seguidores que ‘un poco de respeto para este hombre’.

Además, de la violencia física y verbal hacia los contrarios, es notoria la presión de los progenitores hacia los hijos, que también es muy agresiva y contribuye a menoscabar la autoestima y la seguridad. Según se expone en el artículo, “mientras las madres se desgañitan, algunos padres se ven súbitamente abducidos por el espíritu de Mourinho: dan órdenes, corrigen posiciones, claman contra el árbitro y, quizá sin pretenderlo, cargan a sus hijos con fardos imposibles de llevar.”

La presión paterna se palpa no sólo en el fútbol, sino también en otros deportes. Pepu Hernández, exseleccionador nacional de baloncesto , llegó a conocer, en su momento, a un padre que “le daba la paga a su hija según los puntos que metía en el partido”.

Según Fernando Gimeno, profesor de Psicología del Deporte en la Universidad de Zaragoza, “los chicos buscan el reconocimiento de sus padres. En estas circunstancias, el mensaje de ‘yo quiero que seas el mejor y no puedes fallar’ resulta mucho más negativo que el de ‘esfuérzate, haz lo que puedas y disfruta’. Cuando un padre se obsesiona por que su hijo brille (y no solo en el deporte), eso suele acabar mal”.

En el artículo citan un corto que os recomendamos ver con vuestros hijos e hijas, se titula “Seis Contra Seis” . No os lo perdáis.

Tengo muy claro que siempre estamos educando y siempre somos modelos educativos, aunque nuestros hijos e hijas tengan 17 ó 27 años. El que los progenitores pierdan los papeles, insultando al árbitro, a las otras personas que compiten, y a las familias de éstas, no es nada educativo. Bueno, educar educa, ¿pero era eso lo que queríamos que aprendieran?.

A mí lo que me da ánimos, es que, según el artículo, los chavales y chavalas muchas veces dan buen ejemplo a sus familias. Materia prima tenemos. El tema ¿es cómo la trabajamos?

Imagen vía: Flickr (CC)

¿Infancia y pornografía?

Saludos a todas las personas que nos seguís en este blog.

Hemos pasado unos días en una interesante formación. Interesante y necesaria, que las pilas hay que recargarlas de vez en cuando y ponerse al día. Además, hemos disfrutado de muy buena compañía. Siempre es un placer coincidir con otras personas profesionales que aportan sus experiencias y su saber hacer. Para mí es un aire fresco que me ayuda a no perder la perspectiva en mi ámbito laboral. El tema de la formación ha sido “Erótica 2.0: cibersexo, sexting y la pornografización de la intimidad en la adolescencia”. El curso lo ha impartido maravillosamente bien Raúl Marcos Estrada,  de EMAIZE Centro Sexológico – Sexologia Zentroa, de Gasteiz, en el Observatorio Vasco de la Juventud donde nos han tratado de lujo.

Y tras la merecida publicidad, quisiera compartir una reflexión. Como padres y madres intentamos proteger a hijos e hijas de cualquier posible amenaza y sabemos que el uso que nuestros menores realizan de las nuevas tecnologías a veces no es adecuado. Por ello, a veces demonizamos las nuevas tecnologías y optamos por bloquearles el acceso en nombre de dicha protección. Pero  ¿qué conseguimos con ello? Continuar leyendo “¿Infancia y pornografía?”

El Teléfono Zeuk Esan ¿Qué es?

Saludos a todas las personas que nos seguís en este blog.

Tras un largo parón debido a causas técnicas ajenas a nuestra voluntad (¡qué ganas teníamos de decir esto!) ¡¡¡Por fín estamos de vuelta!!!

Muchas personas habéis preguntado qué ocurría, a qué se debía este silencio y si seguía activo el servicio.

Ataque informático, no funcionaban los blogs, y sí, el servicio sigue activo.

Sí, en respuesta a algunas preguntas, seguiremos en activo y haciendo lo de siempre. ¿Que qué es lo de siempre? Os lo explicamos.

Zeuk Esan, es el Teléfono de Ayuda a la Infancia y a la Adolescencia del Gobierno Vasco, también llamado, Teléfono del Menor. Nació en la confluencia de varias circunstancias.

Por una parte, en respuesta al artículo 42 de la ley 3/2005, de 18 de febrero, de Atención y Protección a la Infancia y a la Adolescencia, que cita como una de las obligaciones legales, el derecho del menor a acceder a servicios de información gratuitos de contacto telefónico o electrónico.

Por otra parte, a consecuencia del Dictamen de la Comisión de Asuntos Sociales del Parlamento Europeo, que en 2010  instó a todos los países miembros de la Unión a poner en funcionamiento el 116111 como teléfono armonizado para la Unión Europea en temática infanto-juvenil.

Así comenzó el 5 de octubre del 2010 la andadura de este servicio con sus diferentes espacios de comunicación: la atención telefónica en el 116 111, la web de Zeuk Esan, las RRSS, el canal de YouTube, Zeuk Esan Aldizkaria  y un blog para personas adultas y otro para menores de edad, con la oportunidad abierta para quien lo desee de participación en ambos.

Junto a ello, nos encontramos el equipo de profesionales de la psicología y la educación social que orquestamos estas herramientas.

A través del 116 111, atendemos el amplio abanico de cuestiones que se nos plantean Estos temas, de lo más variado, giran principalmente en torno al acoso escolar, a las dificultades de relación entre iguales, o los que se dan en la familia. También están las cuestiones afectivo-sexuales, los problemas de autoestima, de soledad, entre otras.

A veces hay gran sufrimiento, otras, mucha necesidad de compartir, de sentir que alguien les está escuchando al otro lado. También nos hemos encontrado con gran satisfacción por la superación de miedos o de dificultades y con muestras de agradecimiento por nuestra labor.

Tal y como señalábamos arriba, los blogs son un espacio abierto a la participación de quien quiera, en donde publicamos vuestras historias, con vuestro permiso, cambiando datos para preservar la confidencialidad y el anonimato. Otras veces, compartimos alguna reflexión, vuestra o propia; que lo que aquí escuchamos da para pensar mucho.

Recordad que tanto el 11611 como los blogs, son vuestro espacio. Si tenéis alguna consulta, ¡¡no dudéis en llamar al 116111!!

 

 

 

 

Hablemos en positivo de nuestr@s jóvenes.

Peleas de adultosEl post de hoy no es un suceso recogido en una llamada telefónica, aunque podría. Es una situación en la que me vi involucrada hace unos días, en la calle.

Lo traigo a colación, porque hay veces que veo cómo, desde diversos ámbitos se estigmatiza a la infancia y a la juventud. Desde ámbitos profesionales, socio/familiares, quizá con más insistencia desde los medios de comunicación. Algo sacarán de ello, aunque no acierto a entenderlo. A veces creo que puede ser por tener tema de conversación, ya se sabe, mal de muchos…., o porque aún hoy en día, hablar bien y en positivo de los demás, no se lleva.

La idea de que las personas  jóvenes son vagas, no se interesan por nada, no tienen valores, etc. no es nueva,  llega desde la antigüedad. Por ejemplo, cuando Aristóteles puso palabras a los pensamientos de sus contemporáneos: “Los jóvenes de hoy no tienen control y están siempre de mal humor. Han perdido el respeto a los mayores, no saben lo que es la educación y carecen de toda moral.” Platón abundaba en ello: “¿Qué está ocurriendo con nuestros jóvenes? Faltan al respeto a sus mayores, desobedecen a sus padres. Desdeñan la ley. Se rebelan en las calles inflamados de ideas descabelladas. Su moral está decayendo. ¿Qué va a ser de ellos?”.

¡Lo que llovido desde los tiempos de la Grecia Antigua…! Sín embargo, esa idea desfavorable sobre la juventud, se repite y repite, como si fuese atemporal.

Pues bien, aquí os comparto un suceso que habla de las bondades de los chicos y chicas jovenes. Un suceso, en el que los adultos dieron un pésimo ejemplo y los menores salieron al rescate. ¡Bien!

Sucedió que dos adultos, los 55 años sobradamente cumplidos, a la salida de un bar se enzarzaron discutiendo por los derechos que tenía o no el perro que uno de ellos paseaba. De pronto (vamos a ponerles nombres ficticios) Atila llamó chulo a Aníbal, Aníbal le dijo a Atila “a que te doy dos ostias” y Atila respondió ”pues mira, te las voy a dar yo”. En ese momento, unos chavales (de entre 15 y 18 años) que estaban en un banco de la plaza, cada cual con su móvil, en silencio, a lo suyo, (“en Babia con las maquinitas”), se levantaron de un salto. Sin mediar palabra, dos fueron hacia un adulto y otros dos fueron hacia el otro y con tono de voz normal, tranquilo, con gestos suaves, los separaron (ya Atila había agarrado al Aníbal por el cuello). “Tranquilo, venga, ya. Tranquilo. Se acabó. Ya. Venga” Mientras los adultos intentaban zafarse y engancharse de nuevo. “Tranquilo tío. Ya. Venga, se acabó, tranquilo”.

Con esos gestos y palabras, con esa lección de contención, poco a poco los adultos fueron bajando el nivel de agresividad, entrando en una franja más tranquila y al final, cada cual fue por su lado sin cruzar más insultos ni gestos agresivos.

Los jóvenes volvieron a su banco y como si nada los hubiera interrumpido, volvieron a sus actividades cibernéticas, no sabemos si a contar por whatsapp lo sucedido o a seguir con la interrumpida partida online.

Reconozco que me alegró muchísimo la intervención de los menores y oír los comentarios de las personas adultas de alrededor: “Para que luego digan de la juventud, mira quiénes son peores y quiénes han dado buen ejemplo”.

Acordaos de ésto cuando veáis u oigáis a alguien quejándose de toda la juventud, de todos los menores.  Hablemos en positivo. ¿O ya no recordamos nuestra adolescencia y lo que duelen algunos comentarios lanzados “sin importancia”?

El Sufrimiento de la Excepción: el Sufrimiento de la Madre de un Acosador

Desgraciadamente, uno de los temas que más atendemos en el Teléfono de Atención a la Infancia y a la Adolescencia, 116.111, es el referido al acoso entre iguales dentro del marco escolar, también conocido como Bullying. Es un hecho que constatamos en este servicio y del que también se están percatando otros agentes como, por ejemplo, la presidenta de la Asociación contra el Acoso Escolar (ACAE), Encarna García, quien, en una entrevista concedida reciéntemente, se mostraba preocupada por el alto número de casos de acoso escolar que tienen identificados en Euskadi.

Mayoritariamente, las personas que llaman al 116.111 para dar a conocer una situación de Bullying suelen ser madres, padres o menores que han sufrido acoso, chavales y chavalas atacadas y sus familias, que llaman para exponer lo vivido, buscando orientaciones sobre cómo abordarlo, etcétera. Estas consultas suelen estar marcadas por la angustia, la preocupación, el agobio ante lo que está sucediendo, describiendo, en muchas ocasiones, situaciones muy duras.

Sin embargo, hace unas semanas, recibimos una llamada al 116.111 que, pese a ser para hablar de un caso de Bullying, cambiaba sustancialmente con respecto a las habituales: la persona que llamaba era familiar de un chico acosador, de un adolescente que había estado atacando a un chico de su colegio. Esta consulta, como las de las personas acosadas, también estuvo marcada por la angustia, la preocupación, el agobio y, en este caso concreto, por la decepción, la decepción de una madre por el comportamiento de su hijo.

Así, esta persona refirió acabar de enterarse de que su chaval había protagonizado un acoso constante hacia un compañero, basado en insultos, burlas, aislamiento social, etc… Esta madre llegaba a responsabilizarse de qué habían hecho mal en casa para que su hijo se haya dedicado a hacer algo así; en este sentido, se le recordó que ella y su familia no son responsables de este comportamiento y que, en este caso, el principal responsable es él.

Posteriormente, se habló de la necesidad de que su hijo viese y tuviese unas consecuencias ante dichos actos. La señora confirmó que ya se habían puesto a ello y que le iban a exigir una reparación, así como una petición sincera de perdón hacia el menor acosado. Además se le transmitió la necesidad de que ella y el padre del chaval le transmitiesen a éste lo apenados que estaban por este hecho y que hablasen con él en términos de empatía (¿te gustaría que a ti te hiciesen algo así?), etc…

Con todo, desde ZEUK ESAN, valoramos muchísimo la llamada de esta mujer y le reforzamos por lo que estaba haciendo. Y es que en la entrevista que señalábamos antes a Encarna García, en la última pregunta, la presidenta de ACAE afirmaba que la inmensa mayoría de madres y padres de chicos y chicas acosadores niegan la participación de sus hijas e hijos en este tipo de actos y que son contadas las excepciones como la de la llamada relatada. Además de reconocer que en el 116.111 efectivamente esto se cumple, también comprobamos que esas excepciones también pueden llegar a sufrir y a pasarlo muy mal y que, en esos momentos, también merecen todo el apoyo posible.

*** SI TU HIJA O HIJO SUFRE ACOSO ESCOLAR O BULLYING O CONOCES A ALGUN MENOR VIVIENDO UNA SITUACIÓN DE ESTE TIPO, LLÁMANOS AL TELÉFONO 116.111 ***

Cómo perder la autoridad ante los hijos e hijas

En Zeuk Esan, con cierta frecuencia tenemos llamadas de padres y madres que no saben qué hacer con sus hijos e hijas, porque se saltan las normas, no cumplen con sus responsabilidades, exigen respeto y no aceptan sus indicaciones….

Cuando llega la adolescencia, los comportamientos cambian. Los menores entran en crisis y tienen que salir de ella convertidos en adultos autosuficientes, preparados para vivir por su cuenta.

Y esa es la responsabilidad que tenemos los progenitores: cuidarles, y cubrir sus necesidades básicas, incluidas las afectivas, para que el día de mañana puedan ser adultos independientes y autosuficientes. Y de esa responsabilidad emana la autoridad que padres y madres deben ejercer.

Pero nunca debemos confundir proteger y cubrir necesidades, con sobreproteger y dejar hacer a la otra persona su santísima voluntad, reírle todas las gracias y permitir que transgreda todos los límites, porque luego en ese cambio de la adolescencia podrían volverse incontrolables. La pregunta a veces es “¿Cómo hemos podido llegar a esto, yo que di todo lo que me pidió y jamás le faltó?
Hoy he leído la noticia que me ha traído a estas líneas: “Una madre agrede a una profesora delante de la clase de su hijo”.
Como progenitores, perdemos autoridad con esas exhibiciones de violencia, porque son públicas y porque es violencia, pero además, restamos autoridad al profesorado que además de educar, es figura de autoridad, referente para los menores. Si  los desvalorizamos de esa manera estamos plantando las semillas de esa adolescencia que no respeta y se salta los límites…, que es lo que ha visto hacer a sus mayores. En fin, una pena.

Expresión de emociones: ¿Qué ejemplo transmitimos?

Muchas veces nos quejamos de las expresiones violentas de nuestos hijos e hijas. A mí, no me gustan, pero volviendo al tema de la congruencia que tratábamos en otras entradas, ¿qué ejemplo estamos dando a nuestros hijos e hijas? ¿Qué educación emocional?.

La mayoría entre los de nuestra generación, no recibimos cursos de crecimiento personal, habilidades sociales o control emocional. Hemos aprendido a expresar emociones por observación (cómo se expresa mi entorno) y por ensayo y error (qué consecuencias tiene para mí y para los demás la actuación de mis emociones).  Pero tampoco aprendimos a enseñar esas habilidades y repetimos esquemas: enseñamos a nuestros hijos e hijas lo que sabemos, a veces con más aciertos que otras, pero un poquito con la sensación de que no controlamos el mensaje, sino que se nos escapa por todos los poros.

Sin  ir más lejos, tenemos claros ejemplos en nuestro entorno gracias a los eventos deportivos. A nuestras criaturas las decimos desde pequeñas que hay que ser tolerantes, que nuestra libertad acaba donde empieza la del otro….y llegado el momento de la verdad, salimos en “los papeles” porque viendo una importantísima final del fútbol, el “otro” no apoya a “mi equipo”. ¡Vaya lección de tolerancia! y lo digo con toda la ironía del mundo.

Pero este mundo no va tan mal y siempre se puede aprender algo, también los mayores de los jóvenes, que te cuentan hoy en el desayuno que se juntaron en un bar a ver el partido de la final un montón de gente de ambas selecciones, que lo vieron en armonía, con los típicos piques y comentrarios salseros y que al final se felicitó a los ganadores, como nos dijeron de peques que se debía hacer, lo de saber perder….y saber tolerar. Esa es una bonita lección y un punto positivo para nuestra juventud, que no está tan mal por mucho que desde Aristóteles se venga diciendo que “esta juventud que no tiene principios ni respeta  a sus mayores…..”

Todas y Todos Somos Responsables

Todas y Todos Somos Responsables

A menudo, recibimos llamadas al 116.111 de madres y padres que están viviendo episodios conflictivos con su hijo o hija adolescente; pugnas de autoridad, cuestionamiento de los límites, empoderación de las y los menores en casa… que los progenitores no están sabiendo gestionar y controlar.

La mayor parte de estos planteamientos que exponen estas madres o padres parten de ejemplos concretos que están viviendo en esos momentos y que, para ellas y ellos, ya es la gota que ha colmado el vaso: amenazas, chantaje e incluso agresiones filio-parentales que, en nuestra opinión y en la mayoría de los casos, no dejan de ser síntomas de una evolución de, en general, una mala práctica educativa.

Por ello, solemos tratar de hacer un poco de historia o recorrido para saber cómo ha sido la relación entre madre/padre e hijos/as hasta llegar a la situación de que el o la adolescente llegue a ese punto: ¿normas poco claras en casa?, ¿ausencia de alguna de las figuras paternas?, ¿excesiva permisividad?, etc…

En estos como en otros casos, las chavalas y chavales que tienen estos comportamientos son los principales responsables como actores directos de los mismos pero, como en casi todas las cosas, siempre se pueden encontrar causas que expliquen cómo se ha llegado a dicha situación. Y es aquí donde, en muchas ocasiones, empezamos a notar, al otro lado del auricular, que a estas madres y padres no les gusta ahondar en esas causas porque (insistimos, en la mayoría de los casos) se descubre que buena parte de la responsabilidad les corresponde a ellos y a ellas.

Y es aquí, con el fin de huir de ese sentimiento de culpabilidad, cuando muchos padres y madres comienzan a achacar a otros agentes o terceras figuras su cuota de responsabilidad: escuela, profesionales de la sanidad, Educadoras, Psicólogos e incluso equipos de fútbol…

Con todo, entendemos que ningún padre o madre llama a Zeuk Esan para escuchar cómo se le “lee la cartilla” y tampoco es éso lo que se pretende desde este servicio, pero sí vemos necesario que sean conscientes de que todas y todos tenemos nuestra parte de responsabilidad cuando se llega a situaciones así. Y sí, entendemos que puede doler escucharlo, pero no podemos callarnos por ello. Otra cosa es que, una vez dicho, a veces (afortunadamente, las menos) nos cuelguen el teléfono.

Una infancia arrebatada

Esta mañana conducía mi coche, en dirección al trabajo, cuando por la  radio escuchaba la noticia de cómo una niña de 12 años se hallaba en avanzado estado de gestación. La menor fue violada a la edad de 11 años por el novio de su madre, según se sospecha y está en estos momentos albergando en sus entrañas una criatura de seis meses.

Parece ser que durante todo este tiempo nadie ha reparado en esta chiquita, ni en su cada día más abultada barriga. Con su padre cumpliendo condena en la carcel, esta niña ha sido invisible a la mirada de su madre, que era con quien vivía. No mirada y no existente. A su vez, ha sido impunemente desgarrada y usada por un individuo, haciendo uso de la fuerza, enferma lascivia e inhumanidad propias de un ser difícilmente catalogable como persona.

Las autoridades, al conocer los hechos, han suspendido la Patria Potestad a la madre y asumido la Tutela como primera medida protectora. Teniendo en cuenta la gravedad de lo sucedido, es legítimo pensar que tal medida  sea irreversible y el futuro de esta niña pase por la vía del acogimiento familiar permanente o preadoptivo. La de la niña y la de su futuro bebe claro, porque según parece la legislación vigente no permitirá la práctica del aborto al haber trascurrido seis meses desde la fecha de la concepción.

No parece que la vida de esta niña haya sido fácil. No parece que lo vaya a ser. Sin embargo, quiero pensar que las autoridades competentes, aún están a tiempo de procurarle un futuro familiar alternativo que le permita elaborar el daño sufrido, que el sostenga emocionalmente y enseñe a comprender que ella es un ser digno de amor, de respeto y que tiene derecho a ser feliz. Ojala, dentro de un tiempo, este suceso atroz sea una sombra asumible para esta niña precozmente arrebatada de su inocencia.